sábado, 22 de marzo de 2014

LA MUJER SALVAJE

Su belleza es arisca, apartada de los modismos. Ella encanta por un no-sé-qué indefinible… pero también agrede la mirada. Es un tipo raro y no tiene habitat definido: vive en Catmandu, en el edificio de al lado o se trasladó ayer para Barroquinha. Y no dejó la dirección.
La mujer salvaje en casi todo es una mujer sencilla: coge el metro abarrotado de gente, aprovecha las rebajas, saca la basura y hay días en que desiste de salir porque se ve un guiñapo (se ve… hecha un trapo). Sin embargo en todo lo que hace exhala un frescor de libertad. Y también da escalofríos: tienes la impresión de que has visto a una loba al acecho. Te asustas, miras de nuevo… y quien está allí es la mujer dulce y simpática, arreglándose el pelo, casi una niña. Pero por un segundo viste la loba, la viste sí. Es ella, la mujer salvaje.
La sociedad intenta pero no puede domesticarla, ella evita las reglas. Cuando tú piensas que la capturó, se escapa como agua entre los dedos. Cuando piensas que finalmente la conoce, ella sorprende otra vez. Tiene el alma libre y solo se somete cuando quiere. Por eso escoge su pareja entre los que cultivan la libertad. ¿Y cómo los reconoce? Como toda loba, por el olor, por eso es bueno no abusar de los perfumes. Su movimiento tiene gracia, la mirada destila una sensualidad natural – pero, cuidado, no vayas pasándole la mano. Ella es un bicho, no te olvides. Le gusta el halago pero también araña.
Repara que hay siempre un mechón terco en su pelo: es el espíritu salvaje que sopla en su alma la refrescante sensación de estar unida a la Tierra. Es de ahí que viene su belleza y fuerza. Y su sabiduría instintiva. Sí, ella es sabia pues está en armonía con los ritmos de la Naturaleza. Por eso se conoce a si misma, sabe de sus ciclos de crecimiento y no sabotea la propia felicidad. Como todo bicho ella respeta su cuerpo pero no siempre resiste a las golosinas. ¿Una hippie del Mato, Gabriela del Charco? No necesariamente, la mayoría vive en la ciudad. Y hace días coquetea aquel vestidito negro básico de la vitrina. Y le encanta bailar en noche de luna llena. Ah, entonces es una bruja… Tal vez, ella no se interese por las etiquetas. Sabe que la inmensidad del ser no cabe en las definiciones.
A las mujeres les gusta hacer misterio. Ella no, ella es el misterio. Por una razón simple: la mujer salvaje sabe que la vida es una cosa asombrosa y perfecta y vivir el más sagrado de los rituales. Ella siente las estaciones y se mueve de acuerdo con los vientos, riendo de la lluvia y llorando con los ríos que mueren. Colecciona piedritas, habla con plantas y de una hora a otra quiere quedarse sola, no insistas. No, ella no es una esotérica deslumbrante pero vive deslumbrándose: con las heroínas de las películas, aquella librería nueva, el CD de aquel cantante… Ella se apasiona, sueña despierta y tiene insomnio por amor. Las injusticias del mundo la angustian pero ella respira profundo y renueva su fe en la humanidad. Lucha todos los días por sus sueños, adormece en medio de preguntas sin respuestas y se levanta con el susurro de las mañanas en su oído, un día más, perfecto para celebrar el inmenso misterio de estar vivo.
Ella equilibra en si cultura y naturaleza, moviéndose bella y poética entre los dos extremos de la humana condición. Ella es rara, sí, pero no es una aberración, un desvío evolutivo. Por el contrario: ella es la más arquetípica y genuina expresión de la feminidad, la eterna celebración del sagrado femenino. Ella está ahí en las calles, todos los días. La mujer salvaje todavía sobrevive en todas las mujeres pero la mayoría tiene miedo y la mantienen enjaulada. Ella es lo que todas las mujeres son, siempre lo fueron, pero la gran mayoría se olvidó.
Felizmente algunas lo recuerdan . Fueron incomprendidas, sí, pero lamieron sus heridas y encontraron el camino de vuelta a su propia naturaleza. Esta crónica es un homenaje a ella, la mujer salvaje, el tipo que fascina a los hombres que no tienen miedo de la femineidad . Ellos se ponen un poco nerviosos, es verdad, cuando de repente se ven delante de un especimen de estos. Por eso es que a veces suben corriendo al primer árbol. Pero es normal. Después se bajan, se aproximan desconfiados, cambian los olores y ahí… Bueno, ahí la Naturaleza sabe lo que hace.

"La mujer salvaje" por Ricardo Kelmer

domingo, 2 de marzo de 2014

21 GRAMOS

"Hay un número, oculto en cada acto de la vida, en cada aspecto del Universo.
Fractales, materia... hay un número que clama por decirnos algo.

No sé, lo que intento explicarle es que los números son una puerta para entender que es mayor que nosotros. El modo en que dos personas desconocidas llegan a conocerse.
Hay un poema de un escritor venezolano que empieza: 
'La Tierra giró para acercarnos más.
Gira sobre sí misma, y en nuestro interior, hasta que por fin nos reunió en este sueño'.
Tienen que ocurrir tantas cosas para que dos personas se conozcan. Y en el fondo, eso son las matemáticas".



21 Gramos

jueves, 20 de febrero de 2014

"Amores que crean... Amores sanos"

"El verdadero propósito de la pareja ni siquiera es 'estar juntos', sino 'crear juntos'... Una pareja que no crea va en contra del impulso del Universo"...

"Más importante que él o ella, la verdadera atención debería centrarse en nosotros mismos al momento de entrar en una relación... ¿Quién es él/la que está entrando en esta relación?.. ¿Estoy satisfecho conmigo mismo?.. ¿Puedo tolerar, o mejor aún, disfrutar, mi propia compañía?...

El hombre o mujer con quien formamos pareja no tiene el deber de amarnos, ni de sanarnos... No se puede entrar en una relación para sentirnos realizados, ni completos... Una relación que tiene como principio ser un paliativo para la propia soledad, frustración o desamor está condenada al fracaso...

Una persona que persigue al amor de su vida creyendo que este le dará lo que no puede darse a si mismo/a va derecho a una fatal decepción... Nadie puede darte lo que no te das tú a ti mismo/a...

Quien ve en su pareja su escape, o un terapeuta, poco a poco se condena al agotamiento, ya que no 'consigue lo que quiere' de su ser amado...

El verdadero propósito de la pareja ni siquiera es “estar juntos”... sino “crear juntos”... Una pareja que no crea va en contra del impulso del Universo... Una pareja es creadora de vida, actos, obras... Pueden ser hijos, cuentos, libros, cuadros, poesía, canciones, empresas, negocios...

En conjunto somos distintos... En una pareja somos tres: Tú... Yo... y la Relación... La relación se convierte en un ser por sí misma... Un ser que no tiene por qué invadir los caminos y mundos propios de cada individuo que la integra... Una pareja sana respeta mutuamente el espacio del otro... Mi espacio interior es sagrado, tan sagrado como el tuyo...

Yo Soy... satisfecho conmigo mismo... Tú Eres, satisfecha contigo misma... En la medida que esto sea así... crecemos juntos...



"Soy tú reflejo... soy un espejo... soy parte de esta trama de vida... buscador y encontrador... Yo Soy... simplemente, otro Tú"...




 Nicolás Tamayo

domingo, 2 de febrero de 2014

YO TE NOMBRO, LIBERTAD.

Por el pájaro enjaulado
Por el pez en la pecera
Por mi amigo que está preso
Porque ha dicho lo que piensa.

Por las flores arrancadas
Por la hierba pisoteada
Por el cuerpo torturado
De mi amigo que no canta.

Yo te nombro Libertad.

Por los dientes apretados
Por el nudo en la garganta
Por la rabia contenida
Por las bocas que no cantan.

Por el verso censurado
Por el beso clandestino
Por el joven exiliado
Por los nombres prohibidos

Te nombro en nombre de todos
Por tu nombre verdadero
Te nombro y cuando oscurece
Cuando nadie me ve
Escribo tu nombre en las paredes
De mi ciudad
Tu nombre verdadero
Tu nombre y otros nombres
Que no nombro por temor.

Por la idea perseguida
Por los golpes recibidos
Por aquel que no resiste
Y se queda en el camino.

Por el miedo que te tienen
Por tus pasos que vigilan
Por el déspota de turno
Por los hijos que te matan

Yo te nombro Libertad.

Por las tierras invadidas
Por los pueblos conquistados
Por la gente sin salida
Por los sueños atrapados.

Por el justo ajusticiado
Que no han dicho como y donde
Por el héroe asesinado
que jamás negó tu nombre.

Yo te nombro Libertad.


Gian Franco Pagliaro



martes, 14 de enero de 2014

EL ARTE DE ESTAR SOLO/A. (Para tener buenas relaciones)

"La gente se apega, y cuanto más te apegas a la otra persona, más se asusta la otra persona, más ganas tiene de escapar, porque hay una gran necesidad interior de ser libres.

El deseo d
e libertad es mucho mayor que cualquier otro deseo, es mucho más profundo que cualquier otro deseo. De ahí que uno pueda sacrificar incluso el amor, pero no pueda sacrificar la libertad, no forma parte de la naturaleza de las cosas. De ahí que la auténtica dicha sólo pueda ocurrir en tu soledad.

La soledad es un arte, sobretodo el arte de la meditación. Estar completamente centrado en tu propio ser sin ansiar a la otra persona; estar en tal profundo reposo contigo mismo que no necesitas nada más, eso es l a soledad. Te proporciona dicha eterna.

Si primero estás arraigado en tu ser y luego te diriges a una relación, el fenómeno es completamente distinto. En este caso puedes compartir, puedes amar y también puedes disfrutar este amor. Incluso cuando es momentáneo, puedes danzar, puedes bailar, y cuando desaparece, desaparece; no miras atrás. Eres capaz de crear otro amor, de modo que no hay necesidad de apegarse.

Das gracias a tu amante, das gracias al amor que ya no está ahí porque te enriqueció y te proporcionó algunos atisbos de la vida, te hizo más maduro.

No obstante, esto sólo será posible si estás algo arraigado en tu ser. Si el amor es todo lo que tienes, sin ninguna base meditativa, sufrirás, cada relación amorosa tarde o temprano se convertirá en una pesadilla.

Aprende el arte de estar solo, y dichosamente solo; entonces, todo será posible".

-OSHO

PROTESTE, COMPAÑERO.

“Proteste compañero cuando su compañera se tiene que hacer un aborto clandestino, y no en un hospital, con el cuidado, la protección y contención que tal hecho merece.

Proteste compañero cuando sus amigos tratan a las mujeres como putas, locas o histéricas.

Proteste compañero cuando sus amigos piensan que el lugar de la mujer es el que la tradición y la injusticia le ha otorgado.

Proteste compañero cuando su hermana no recibe todos los beneficios familiares que usted sí, en órdenes prácticos de la vida cotidiana.

Proteste compañero frente a la creencia de que la historia sólo la hicieron los hombres (aunque sí la escribieron).

Proteste compañero cuando a su hija le pasan todas estas cosas.

Proteste compañero cuando recibe halagos por el simple hecho de ser varón.

Proteste compañero cuando su madre es quien se sigue encargando de la organización del hogar, las tareas domésticas, como cuestiones fijamente consignadas.

Proteste compañero cuando percibe que goza de los beneficios de ser varón mientras una compañera está remando para alcanzar la misma situación. Y usted lo ve, claro que lo ve.

Proteste compañero cuando observa que están tratando de objeto a una compañera.

Proteste compañero cuando todo lo que se valoriza de una mujer entra en la matriz linda-fea.

Proteste compañero por haber nacido poderoso aunque usted no pidió dicho poder.

Proteste compañero por ser usted mismo víctima y victimario de ese poder.

Proteste compañero por la muerte de tantas mujeres en manos de tantos varones.

Proteste compañero al ver el cuerpo de una compañera expuesto como carne de matadero.

Proteste compañero contra usted mismo, cuando piensa que el placer sexual es más importante para usted que para su compañera.

Proteste compañero, porque nosotras y nosotros estamos protestando, y no como una forma de atacarlo a usted, si no a sus privilegios. Ceda y no se sienta menos hombre, sino más compañero.”

Anónimx.

martes, 31 de diciembre de 2013

HAY QUE BUSCARSE UN AMANTE

Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los mas diversos dolores.

Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en que ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme ésto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnostico seguro: "Depresión" y la infaltable receta del antidepresivo de turno.

Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE!

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto.

Están las que piensan: ¡Como es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica! Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más.

A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición:

Amante es: "Lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir.

Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido. A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby... En fin, es "alguien" o "algo" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de durar.

Y que es durar? - Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.

Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista... de la vida.

Pensar que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie. Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante... La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:

"Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida".

HAY QUE BUSCARSE UN AMANTE – JORGE BUCAY