jueves, 31 de enero de 2013

Palabras de la Diosa Lillith.

"Yo danzo mi vida para mi misma, yo soy un todo, estoy completa.
Digo lo que quiero decir y quiero decir lo que digo.
Danzo lo oscuro y lo luminoso, lo consciente y lo inconsciente, lo cuerdo y lo demente, y hablo de mí misma con autenticidad, con total convicción, sin importarme la impresión que pueda dar.
Todas las partes de mi misma fluyen en el Todo, todos mis yos divergentes se hacen Uno.
Yo escucho lo que hay que escuchar.
No pongo excusas.
Vivo mis sentimientos intensa y profundamente.
Nunca me escondo.
Vivo mi sexualidad para complacerme a mí misma y para complacer a los demás.
La expreso como si necesitara ser expresada, desde lo más hondo de mi misma, desde la totalidad de mi danza. Soy una hembra, soy sensual, soy poderosa y fui enormemente temida."


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miércoles, 30 de enero de 2013

La Fuerza no está en las manos.

"Quisiste atrapar el ave
y sólo lo has enjaulado.
Quisiste ser su señor,
pero sólo lo has matado.
Hermano...¡te has equivocado!
La fuerza no está en las manos.
Para ser dueño del ave
no hay que tenerlo en la mano,
sino dejarlo volar
y gozar con su color,
su libertad, su canto.
Que no sirve la alegría
si es a costilla del llanto"

 Facundo Cabral

jueves, 24 de enero de 2013

Oración a Lillith.



"Mujer loca hecha de viento
Lillith voladora e impura
rompe el espacio y el tiempo
y ven a nosotras sin premura.
Insumisa y primigenia madrastra
de las Evas rechazadas hijas,
haz que en nuestros blancos lechos
nunca falten besos, calor ni compañía.
Que las estrellas nos iluminen
que nunca se acabe el deseo ni el vino
y que no nos topemos nunca
ni opresor ni cadena por nuestro camino.
Que no se nos dé la abnegación ni la servidumbre
y que seamos siempre leales
a nuestra naturaleza de brisa y lumbre"

domingo, 20 de enero de 2013

Soy una radical.

Soy una radical. Porque soy feminista. Sí, soy una radical, porque exijo y lucho por la igualdad entre los hombres y las mujeres. 
Soy una radical por exigir que las mujeres tengamos derecho a decidir sobre nuestras vidas.
Soy una radical porque quiero ser la única dueña absoluta de mi vida y de mi cuerpo.
Soy una radical porque sé la diferencia entre el machismo, el feminismo y el hembrismo.
Soy una radical porque pienso que el derecho al respeto no es algo que se tenga que ganar, sino que es algo inherente por el simple hecho de que estamos vivos.
Soy una radical porque no quiero que sobre mi sexualidad decida ni el Estado, ni los grandes negocios, ni las modas, ni las religiones y mucho menos la Iglesia se meta con lo que yo haga, con lo que entre o deje de salir por mis genitales.
Soy una radical porque deseo que no haya más discriminación ni positiva ni negativa ni con hombres ni con mujeres.
Soy una radical porque deseo que las mujeres vayan libremente vestidas o semivestidas o desnudas sin que ello de lugar a justificar acciones de agresión sobre nuestras vidas y sobre nuestros cuerpos.
Soy una radical porque afirmo que las mujeres somos la otra mitad de la humanidad y no podemos estar  invisibilizadas en la vida pública y privada.
Soy una radical porque cuando voy por la calle y algún hombre opina sobre mi cuerpo o mi forma de vestir no me da la gana de callarme, porque asumo que su actitud no es "natural" sino educacional.
Soy una radical porque aunque no vaya conmigo la cosa, me ofendo si en mi presencia veo algún tipo de agresión sexual, acoso o discriminación con otras mujeres.
Soy una radical porque eso que la gente llama "piropos" cuando ven a una mujer por la calle a la que no conocen de nada y sobre la que no tienen derecho a opinar ni a molestar,  lo veo como una agresión sexista.
Soy una radical porque asumo que cuando una mujer dice "NO" es No, y que de igual forma si un hombre dice "No" también es No.
Soy una radical porque estoy en contra de la dicotomía en la que las mujeres sólo podemos encajar en la clasificación de "Santas" o "Putas".
Soy una radical porque defiendo que una mujer decida con quién o quiénes, cuándo, cómo y cuántas veces desea disfrutar de su sexualidad.
Soy una radical porque afirmo que las mujeres también nos masturbamos.
Soy una radical por defender la menstruación y no avergonzarme de la única sangre que no es derramada ni por una herida ni por un acto de violencia, la cual es más natural que la que derraman en las guerras.
Soy una radical porque no tolero ningún comentario sexista y no le río las gracias ni me callo cuando estos comportamientos tienen lugar en mi presencia.
Soy una radical porque defiendo a las personas (hombres y mujeres) que deciden libremente acostarse con quienes les de la gana, gratis o cobrando, y estoy en contra de cualquier explotación y /o coacción sobre la trata de blancas.
Soy una radical porque deseo que exista la sororidad entre las mujeres y dejen de criticarse unas a otras por cómo se visten y con cuántos se acuestan o se dejan de acostar (porque eso también es machismo)
Soy una radical porque estoy a favor de que la mujer decida cuándo quiere o cuándo no quiere tener hijos.
Soy una radical porque cuando me visto o me desvisto cómo me da la gana, lo hago única y exclusivamente para mi, y no lo hago para "provocar" a nadie. Mi vida no gira en torno a tu pene.
Soy una radical porque asumo la capacidad de raciocinio y responsabilidad de lo seres humanos para poder controlar eso que dicen "impulsos" o "instintos" cuando intentan justificar una agresión.
Soy una radical porque cuando veo a algún hombre por la calle que me atrae, no me da derecho a acosarlo y mucho menos utilizar el estar en compañía de otras mujeres para hacerme la "hembrita" delante de ellas y de él, y viceversa.
Soy una radical porque defiendo que los hombres también deben liberarse y dejar de reprimirse: ellos también tienen derecho a llorar, a mostrar sus sentimientos y sus debilidades, y a no tener que estar aparentando todo el tiempo que lo saben todo, que lo controlan todo y que pueden con todo sin tener que ser juzgados como menos "hombres".
Soy una radical porque defiendo que los hombres no tienen por qué "demostrar" que son máquinas sexuales y que están dispuestos siempre, eso también debe ser agotador.
Soy una radical porque defiendo no sólo la emancipación de las mujeres, sino también de los hombres: también tienen derecho a no tener que depender de una mujer para sobrevivir en una casa : ellos también tienen capacidad para lavar, planchar, cocinar, tender y cuidar de los hijos en caso de que los hubiera; no son inferiores ni inútiles en este aspecto y tienen tanta capacidad como nosotras, negarlo sería una infravaloración hacia su persona.
Soy una radical porque estoy en contra de que en una separación o divorcio con hijos de por medio se aproveche la discriminación positiva (e injustificada cuando sea el caso) para que ellos no puedan disfrutar de sus hijos.
Soy una radical porque no entiendo, ni comparto, ni asumo ni acepto que para que una mujer pueda lograr el mismo estatus socioeconómico que un hombre tenga que trabajar el doble que él y ganar en muchos casos la mitad, y que encima se sugiera que para ello ha tenido que "hacerle un favor" al jefe.
Soy una radical porque creo que las mujeres no somos "princesas" que tengamos que esperar a que vengan a "rescatarnos" unos "príncipes".
Soy una radical porque cuando me enfado por algo tengan que venir con el tópico de "¿estás con la regla?". No señores, ellos también se enfadan y encolerizan y no achacamos su comportamiento a las hormonas. Si has hecho algo que me molesta, es independiente de que tenga o no la regla y no tengo por qué callarme.
Soy una radical porque creo que un hombre no es menos hombre porque se declare feminista.
Soy una radical porque creo que ya va siendo hora de que sepáis lo que significa ese término y que sino lo sabéis, miréis ese término en el diccionario. No hablemos sin saber.
Soy una radical porque pienso que ni todas las feministas son mujeres, ni todas las mujeres son feministas.
Soy una radical cuando me pongo rebelde y suelto "barbaridades" por la boca y me dicen que ante todo tengo que ser una "señorita": pues NO! Antes que una señorita, antes que una mujer, soy PERSONA, y que tenga un coño entre las piernas no significa que no puede alzar la voz o despotricar ante lo que considero injusto. "Eso no está bonito", dicen algunos/as; menos bonito es que penséis que lo bonito prima sobre lo JUSTO.
Soy una radical porque algunos/as dirán y pensarán que no me queje tanto, que en otros lugares las mujeres están peor, que en algunos países las mujeres son lapidadas. La lapidación no es sólo arrojar piedras sobre la mujer libre. Aquí se lapida a las mujeres con palabras, rumores, discriminaciones,etc. Es otra forma de coaccionar la libertad y asustar a las que no se atreven todavía a alzar su voz.
Soy una radical porque pienso que lo mismo que no es necesario ser homosexual para estar a favor de su integración y libertad, ni ser negro para estar en contra del racismo, tampoco es necesario ser mujer para estar a favor de la igualdad de géneros y de sexos.
Soy una radical porque antes que hombres y mujeres, antes que pollas y coños, somos PERSONAS.
Y soy una radical, porque si no os gusta ésto, me va a dar igual y voy a seguir haciendo lo que me da la gana como siempre he hecho, porque amo la libertad y estoy en contra del libertinaje.
 Y soy más radical aún porque si me enfrentáis por esto, os voy a mandar a la mierda o a tomar por culo. Eso si os lo dejo ya a vuestro gusto.

L.G.S

viernes, 18 de enero de 2013

♀ Agradezco ser Mujer ♀

"Pero lo que más agradezco, lo que más me agrada,
lo que más me gusta y lo que más me hace feliz,
es que me digan loca, porque entonces ninguna libertad me será negada.
Una y mil veces me quemó la Inquisición
y aprendí a nacer de las cenizas.
Me encerraron en un harén y encerrada no dejé de reír.
Me pusieron un cinturón de castidad
y adquirí las artes de un cerrajero.
Cargué fardos de leña y me hice fuerte.
Me pusieron velos en la cara y aprendí a mirar sin ser vista.
Me despertaron los niños a medianoche
y aprendí a mantenerme en vigilia.
No me enviaron a la Universidad
y aprendí a pensar por mi cuenta.
Transporté cántaros de agua 
y supe mantener el equilibrio.
Me extirparon el clítoris
y aprendí a gozar con todo el cuerpo.
Pasé días bordando y tejiendo
y mis manos aprendieron a ser más exactas
que las de un cirujano.
Segué trigo y coseché maíz,
pero me quitaron la comida
y con hambre aprendí a vivir.
Me sacrificaron a los dioses 
y a los hombres
y volví a vivir.
Me golpearon y perdí los dientes
y volví a vivir.
Me quitaron a mis hijos
y en el llanto volví a la vida.
Con tanta fortaleza acumulada, 
con tantas habilidades y destrezas aprendidas,
Mujer, si lo intentas, tú puedes dar la vuelta al mundo".

Texto de alguien Anónimo publicado por la red, gracias.

lunes, 14 de enero de 2013

La Mujer Gaiática.

"La mujer gaiática vive en el interior de cada mujer. Es la mujer primal, la hembra instintiva primordial de la que nos avergonzamos porque nos han enseñado reprimirla y a rechazarla. Yace dormida y ha sido olvidada, pero no ha muerto y renace con fuerza cuando regresamos a ella para ofrecerle aceptación, nutrición y espacio en nuestra vida.
La mujer gaiática toma la Tierra como maestra y reconoce y honra en su cuerpo los ciclos y la naturaleza sinérgica de Gaia, nuestro planeta azul.

No está domesticada y es una en sí misma, libre e independiente como la Madre Tierra que solo obedece a los mandatos de la vida natural. Tiene claras sus lealtades y conoce y defiende su territorio. Se respeta a sí misma y es fiel a su gente e implacable en la defensa de sus hijas e hijos.
La mujer gaiática ha hecho las paces con su madre y con su padre y camina bajo la guía de sus ancestros. Conoce las tradiciones matrísticas ancestrales y trabaja para que estas enseñanzas no desaparezcan y puedan sanar los estragos de la devastación patriarcal.

No intenta caer bien a todo el mundo sino sólo ser impecable con los mandatos de su corazón. Ama su cuerpo y no se flagela, porque honra su carne a la Madre Tierra. Ha pacificado sus relaciones con los hombres y puede compartir con ellos su camino con alegría. Disfruta libremente de su sensualidad en todas las épocas de su vida y vive con curiosidad el paso del tiempo como una gozosa oportunidad de nuevos aprendizajes.

La mujer gaiática es mujer de manada. Sabe que estos son tiempo de cultivo de la sororidad circular para lograr que la fuerza de la sanación individual se haga fermento que active otras levaduras. Tiene un profundo compromiso con la Madre Tierra y la honra para sanarla y sanarse a sí misma.

La mujer gaiática es una guerrera pacífica de Gran Madre y nada puede detenerla en la defensa de los seres sintientes y de nuestro hogar, la Tierra. Está comprometida con la sanación del femenino planetario y promueve la cultura de Paz, el trabajo circular, la toma de decisiones por consenso, la consciencia ecosófica. Ha ido más allá de sus heridas personales, y escuchando la llamada de la Madre Tierra, se ha puesto en pie de paz por las próximas 7 generaciones".


Texto de: Arboleda de Gaia



viernes, 11 de enero de 2013

✡ Llamaré Bruja ✡

Llamaré Bruja a todas aquellas intuiciones, visiones y pensamientos que son nuestro instinto, nuestro olfato y el famoso sexto sentido que en nombre de la civilización ha quedado reprimido y degradado, pero que no ha muerto ni aun quemándolo en la hoguera.

Llamaré Bruja a ese territorio recuperado de mitos, tecnologías femeninas, internas o externas; a ese espacio de unicidad de todos los mundos, de inclusión en un todo ecológico. Al continuo de de la creación y su interconexión.

La cultura ha querido manipular y forjar a su antojo a las mujeres de estos últimos seis mil años.
Lo ha hecho influyendo en todos los planos de sus cuerpos, sobredimensionando los valores de bondad, sumisión, recato, abnegación y entrega, argumentando que esas sí son cualidades femeninas, como una intoxicación de sus cuerpos físicos con químicos industriales.

Estos valores coinciden con las energías de la ovulación. La cultura ha desacreditado, perseguido, desterrado, castigado a los valores menstruales de fuerza, insumisión, astucia, poder, agresividad. El poder de la bruja es el poder del conocimiento de lo cíclico, de la renovación, de la sabiduría para empezar de nuevo de un modo mejor: la sabiduría de dejar morir lo que tiene que morir para que nazca lo que debe nacer. El poder de la Bruja es el conocimiento de los ciclos naturales del ser, esa es su sabiduría.

Si te sientes diferente desde siempre y no encajas completamente en ningún lado...
Si tienes ilusiones espirituales que no te ha enseñado nadie, si te sientes "llamada" por el Antiguo Arte, en lugar de llamarlo, y te es irresistible...Si el llamado tiñe toda tu vida de una intensa emoción, si el llamado te produce, al mismo tiempo, éxtasis y sensación de falta de mérito...Si te da miedo que piensen que estás loca, o más aún, te da igual que lo piensen, porque tu entorno te desconoce y desacredita... Si el llamado sigue haciéndose oír por múltiples caminos y al desatenderlos te enfermas... Si conoces la enfermedad física o psicológica que los métodos tradicionales no pudieron curar, te has curado metiéndote lo suficiente hondo dentro de ti misma...
Si en sueños tus guías te entrenan e informan...
Si has recibido un nombre "verdadero" en sueños o visiones....Si puedes alterar tu estado de conciencia y el de los demás...Si reconoces tanto a tus guías internos como externos...
Si has experimentado la capacidad de sanar...
Si produces buena suerte...Si puedes reconocer las sincronías...Si puedes leer los símbolos...

Entonces has recibido la verdadera Iniciación.

No lo dudes, ¡ya eres una Bruja!

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