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miércoles, 10 de septiembre de 2014

EL ARTE POR EL ARTE.

XXIV

EL ARTE POR EL ARTE.- "La lucha contra la finalidad en el arte es siempre una lucha contra las tendencias moralizadoras, contra la subordinación del arte a la moral. El 'arte por el arte' quiere decir: 'que el diablo se lleve a la moral'.
Esa misma enemistad delata el poder preponderante todavía de aquella preocupación. Pero aunque se excluya del arte el fin de edificar y de mejorar a los hombres, no se sigue de ahí que el arte deba carecer en absoluto de un fin, de una aspiración, de un sentido, que sea, en una palabra, el arte por el arte -la serpiente que se muerde la cola-.
'No tener fin, ¡antes que tener moral!' Así habla la pasión. Pero un psicólogo pregunta, por el contrario: ¿qué es lo que hace toda especie de arte?, ¿no alaba?, ¿no glorifica?, ¿no aísla? Además de esto, el arte fortalece o debilita ciertas evaluaciones; ¿es esto un accesorio, una cosa accidental? ¿es algo en que el instinto artístico no toma participación completa? ¿es que la facultad de poder del artista no es la condición primera del arte? El instinto más hondo del artista, va al arte, o bien no corre hacia el arte, sino hacia la vida, hacia un deseo de vida. El arte es el gran estimulante de la vida; ¿cómo hemos de concebir el 'arte por el arte'?
Queda aún otra cuestión: ¿no muestra el arte muchas cosas que toma de la vida, feas, duras, dudosas? Emanciparse de la voluntad era la intención que Schopenhauer atribuía al arte; disponer de la resignación, era para él la gran utilidad de la tragedia que veneraba. Pero esto, como he dado a entender, es la óptica de un pesimista, es el mal de ojo, y hay que apear de esta opinión a los artistas mismos. ¿Qué sentimiento suyo nos comunica el artista trágico?
Lo que afirma, ¿no es precisamente la falta de temor ante lo terrible e incierto?
Ese estado es un deseo superior, y el que le conoce le honra con los mayores homenajes, y le comunica, necesita comunicarle, suponiendo que sea artista, genio de la confidencia. El valor y la libertad del sentimiento ante un enemigo poderoso, ante un revés sublime, ante un problema que espanta, es el estado triunfante que elige y glorifica el artista trágico. Ante lo trágico, el consejo de guerra de nuestra alma celebra sus saturnales; el que está habituado al dolor lo busca, el hombre heroico, celebra su existencia en la tragedia, y el artista trágico ofrece su vida la copa de esta crueldad, la más dulce de todas".

Nietzsche "El crepúsculo de los ídolos"

miércoles, 24 de julio de 2013

EL PAPEL DE VICTIMA: EL PREFERIDO DEL EGO.


Uno de los personajes representados con mayor frecuencia es el de la víctima, la cual busca la simpatía, o la compasión, o el interés de los demás por mis problemas, “yo y mi historia”. La víctima es uno de los componentes de muchos patrones egoístas, como renegar, sentirse ofendido, injuriado, etcétera. Claro está que una vez que nos identificamos con una historia en la cual nos hemos asignado el papel de víctimas, no deseamos que caiga el telón y, por tanto, como todos los terapeutas lo saben, el ego no desea poner fin a sus “problemas” porque son parte de su identidad. Si nadie desea escuchar nuestra triste historia, podemos repetírnosla mentalmente una y otra vez para sentir compasión por nosotros mismos y poseer la identidad de una persona maltratada por la vida, por las demás personas, por el destino o por Dios.

Sin embargo, la persona que está aprisionada por el ego no reconoce el sufrimiento como tal, sino que lo ve como la única respuesta apropiada para una determinada situación. En su ceguera, el ego es incapaz de ver el sufrimiento que se inflige a sí mismo y que inflige a otros. La infelicidad es una enfermedad mental y emocional creada por el ego, la cual ha alcanzado proporciones epidémicas. Es el equivalente interior de la contaminación ambiental de nuestro planeta. Los estados negativos como la ira, la ansiedad, el odio, el resentimiento, el descontento, la envidia, los celos y demás, no se ven como negativos sino que se consideran totalmente justificados y además no se perciben como nacidos de nosotros mismos sino de alguien más o de algún factor externo. “Te hago responsable de mi sufrimiento”. Esto es implícitamente lo que dice el ego.

Cuando vivimos en un estado negativo, hay algo en nosotros que ansía la negatividad, que siente placer en ella o cree que puede ayudarnos a conseguir lo que necesitamos… Por consiguiente, cada vez que hay negatividad en nosotros y logramos detectar en ese momento que hay algo que goza con esa negatividad o cree que tiene un propósito útil, tomamos conciencia del ego directamente. Tan pronto como eso sucede, la identidad pasa del ego a la conciencia y eso significa que el ego se empequeñece mientras que la conciencia se agranda.

¡Suele usted experimentar una sensación de descontento que podría describir como un resentimiento latente? Puede ser específico o inespecífico. Muchas personas pasan gran parte de sus vidas en ese estado. Se identifican hasta tal punto con él que no pueden tomar distancia para reconocerlo. Detrás de esa sensación hay ciertas creencias inconscientes, es decir, unos pensamientos. Sentimos esos pensamientos de la misma manera en que soñamos al dormir. En otras palabras, no sabemos que tenemos esos pensamientos, como tampoco el soñador sabe que sueña.

Mientras más fuerte es el ego, mayor es la probabilidad de que la persona piense que la fuente principal de sus problemas son los demás. También es más probable que les dificulte la vida a los demás. Pero, como es natural, la persona no podrá reconocer lo que sucede. Solamente percibe que son los demás los que actúan en su contra.

ECKHART TOLLE

jueves, 13 de junio de 2013

"Durante toda mi vida he sido defensor del individuo, de la personalidad, y no creo que haya leyes generales que sirvan para el individuo. Por el contrario, las recetas y las leyes no están ahí para él, sino para las multitudes, los rebaños, pueblos y colectividades. Las personalidades auténticas tienen un panorama más difícil, pero más hermoso; no disfrutan de la protección del rebaño, pero sí de las delicias de la propia fantasía, y cuando superan los años de la juventud tienen que afrontar una gran responsabilidad". (133)

Hermann Hesse  "Lectura para minutos"
"Opino que en mi generación se han echado a perder muchas más vidas humanas por un exceso de encarrilamiento e inhibición de la vida instintiva que por la causa contraria. Por eso, en algunos de mis libros me he erigido en defensor y auxiliador de esa vida reprimida de los instintos, pero nunca sin dejar de lado el respeto de las grandes exigencias que imponen los sabios y las religiones. Nuestra meta no es llevar una vida de libertinaje a costa de la bondad, el amor y la humanidad, sino que tenemos que buscar nuestro camino entre ambas exigencias, las de la naturaleza y las del espíritu, pero no un camino inflexible, sino cada cual el suyo, elástico, en el que alternen la libertad y la ligadura, como alternan la aspiración y la expiración" (223)

Hermann Hesse  "Lecturas para minutos"
"El hombre es una cebolla con cien capas envolventes, un tejido de muchos hilos. Los asiáticos de la antigüedad lo reconocieron y supieron exactamente, y el yoga budista inventó una técnica especial para desenmascarar la vana ilusión de la personalidad. El juego de la humanidad es divertido y diverso: la vana ilusión, para cuyo desenmascaramiento tanto se ha esforzado la India durante mil años, es la misma para cuyo apoyo y fortalecimiento se ha tomado tanto o más trabajo en Occidente" (357)

Hermann Hesse "Lecturas para minutos"
"No quiero que mi único motivo para vivir sea la vida; no quiero que mi único motivo para amar sea la mujer, necesito dar un rodeo y pasar por el arte, necesito el placer solitario y elaborado del artista para poder estar a gusto con la vida, incluso para poder soportarla" (394)

Hermann Hesse "Lecturas para minutos"
"Imagina tu ser como un lago muy profundo pero de escasa superficie. La superficie es la consciencia. Allí hay claridad, allí tiene lugar eso que llamamos pensar. Pero la parte del lago que constituye la superficie es infinitamente pequeña. Puede que sea la parte más bella e interesante, pues al contacto con la luz y el aire se remueve, se transforma y se enriquece el agua. Pero las partes que están en la superficie cambian constantemente. El agua asciende del fondo, desciende de la superficie, siempre hay corrientes, reajustes, desplazamientos y cada parte del agua quiere llegar alguna vez arriba. Al igual que el lago se compone de agua, nuestro yo o nuestra alma (no importa la palabra) se compone de miles y millones de partes, de un tesoro de posesiones, de recuerdos, de impresiones siempre creciente y cambiante. De todo ello nuestra consciencia sólo ve la pequeña superficie. El alma, no ve la parte infinitamente más grande de su contenido. Pues bien, aquellas almas en las que constantemente existe una corriente fresca y un intercambio entre el gran espacio oscuro y el pequeño campo del luz me parecen ricas, sanas y capaces de conseguir la felicidad. La mayoría de las personas albergan miles y miles de cosas que jamás ascienden a la superficie, que se pudren dentro y atormentan. Por eso, porque están podridas atormentan, chocan una y otra vez con el rechazo de la conciencia; están bajo sospecha y se las teme. Este es el sentido de toda moral: ¡lo que se reconoce como perjudicial no debe salir a la superficie! Pero nada es perjudicial, ni nada útil, todo es bueno o todo es indiferente. Cada individuo lleva cosas en sí que le pertenecen, que son buenas para él y que le son propias, pero que no deben acceder a la superficie. Si subieran, dice la moral, sería una desgracia. ¡Pero quizá fuera una suerte! Por eso tiene que subir a la superficie, y el hombre que se somete a una moral empobrece" (502)

Hermann Hesse "Lecturas para minutos"

jueves, 25 de abril de 2013

La raíz del sufrimiento.

GAUTAMA (BUDA) DIJO:

El mundo está lleno de sufrimientos; la raíz del sufrimiento es el apego; la supresión del sufrimiento es la eliminación del apego.
El desapego podría definirse como "carencia de sed". Piensa en el ánimo de una persona desesperada por la sed y en el de alguien que no la tiene. Observa mentalmente la diferencia. ¿En cual ves paz, tranquilidad, seguridad y en cual lo contrario? Ahora observa el mundo, la infelicidad que hay en torno y dentro de ti.
¿Qué la causa? La situación económica, el desempleo, las guerras, la soledad.
Si observas bien, verás que no es nada de esto, porque si esto se solucionara aparecerían otros temas que seguirían causando la infelicidad. ¿Entonces qué es?
Es que esa infelicidad la llevas contigo donde vayas. Esa infelicidad está en ti y no puedes escapar de ti. Está en tu programación, en tu computadora cerebral, son tus creencias; esas que te parecen tan lógicas que ni siquiera sabes que te tiranizan y esclavizan.
Tu mente no deja de producir infelicidad. Ahora, si lo analizas, verás que hay una sola cosa que origina la infelicidad: el deseo-apego.
¿Y qué es el apego?
Es un estado emocional de vinculación compulsiva a una cosa o persona determinada, originado por la creencia de que sin esa cosa o persona, no es posible ser feliz.
Tu mente dice: No puedes ser feliz si no tienes tal o cual cosa, o si tal persona no está contigo. No puedes ser feliz si tal persona no te ama. No puedes ser feliz si no tienes un trabajo seguro. No puedes ser feliz si no das seguridad a tu futuro. No puedes ser feliz si estás solo. No puedes ser feliz si no tienes un cuerpo a la moda. No puedes ser feliz si los otros actúan así. Y cuantos mas “No puedes ser feliz si....”
Tu mente está programada para demostrarte constantemente (si no es por una cosa, es por otra) que no puedes ser feliz. ¡Todo esto es falso!Tu eres feliz aquí y ahora; pero no lo sabes, porque tus falsas creencias y tu manera deformada de ver las cosas te han llenado de miedos, de preocupaciones, de ataduras, de conflictos, de culpabilidades... Si lograras ver a través de esa maraña, comprobarías que eres feliz y no lo sabes.
”No hay un solo momento en tu vida en el que no tengas cuanto necesitas para... Ser Feliz”
Todas las cosas a las que te apegas, y sin las que estás convencido que no puedes ser feliz, son simplemente tus motivos de angustias. Lo que te hace feliz no es la situación que te rodea, sino los pensamientos que hay en tu mente.

El apego es un estado emocional que tiene dos puntas, una positiva y otra negativa. La positiva es el estado de placer y la emoción que sientes cuando logras aquello a que estás apegado. La negativa es la sensación de amenaza y la tensión que lo acompañan, lo que te hace vulnerable al desorden emocional y amenaza constantemente con hacer añicos tu paz.

Observa bien:Si no se consigue el objeto del apego, origina infelicidad; y si se lo consigue solo produce un instante de placer seguido de la preocupación y el temor a perderlo. ¿Podemos ganar la batalla contra los apegos? Si, renunciando a ellos. Cambiando nuestra programación.
Haz una lista de todo lo que te tenga apegado y dile a cada una:
"En realidad no estoy apegado a ti en absoluto. Tan solo estoy engañándome a mi mismo creyendo que sin ti no puedo ser feliz"
Y si tu apego se refiere a una persona di: "Te dejo que seas tú mismo; que tengas tus propios pensamientos, que satisfagas tus propios gustos, que sigas tus propias inclinaciones, que te comportes tal como decidas hacerlo.

“Te libero con Amor y me libero con Amor”

Ahora estás en condiciones de amar a esa persona. ¿Por qué? Porque Amar, no es querer. Lo que quieres, quieres poseerlo. Cuando quieres a alguien para ti, solo le estás poniendo una cadena al cuello, y estás atándote del otro lado.

El Amor solo puede existir en libertad. Elige entre tu apego y la felicidad. Lo que necesitas no es renunciar, sino comprender, tomar conciencia. Si tus apegos te han ocasionado sufrimiento, esa es una gran ayuda para comprender, y si alguna vez experimentaste el sentimiento de libertad te será útil recordarlo. Borra en ti el ¡que feliz me haces! y el ¡esto me hace feliz…!


Sólo tú, puedes hacerte feliz y todos los momentos presentes lo son porque tu estás en ellos. Y hoy, el eterno presente, el aquí y ahora, tu serás feliz aunque hoy te acompañe esto o lo otro. Y podrás ir pasando de un momento a otro en la vida, disfrutándolo plenamente, sin llevar cargas emocionales del pasado. Y como los lirios del campo y los pájaros del cielo estarás libre de preocupaciones viviendo siempre el Eterno presente.

¿De donde llegó tu apego? Brotó de una mentira que llega desde tu cultura, tu sociedad, o desde tu mismo, o sea de tu programación. Simplemente observa: miles de personas viven sin eso que tu supones dueño de tu felicidad; y si revisas tu pasado encontrarás algo que en un momento dado supusiste insustituible, y que el tiempo te demostró que no era así. Hoy ya ni las recuerdas. ¡Mira que pequeñas eran!.

El cambio se produce únicamente cuando unes el conocimiento a la comprensión; observa que son las columnas del Altar de la Sabiduría.

La clave:
Desprogramarse, soltar las ataduras. ¿Qué es tu programación?
Eso que llevas dentro de tu computadora cerebral, que se formó acumulando los datos recibidos. Tu cultura, tus ideas, tus creencias, tus miedos, tus apegos, tus hábitos.
He aquí los nombres de los muros de tu prisión, he aquí los nombres de la maraña que filtra toda la información que te llega. Analízalos uno por uno, ya que el camino no es renunciar, ni poner fuerza de voluntad. No combatáis el mal... El camino es la visión, agrandar el bien contrario.
Tu cultura:

Sea la que fuere, hay otras culturas diferentes, hay otras personas que viven perfectamente sin ella, por lo tanto no es la única. No es la dueña de la verdad.
Tus ideas:
Cuando conoces a alguien, lo etiquetas. Para ti es simpático, o desagradable, o triste, o tonto. Pues, eso seguirás viendo en esa persona ya que esa es la idea que tienes de esa persona.
Tú ves a las personas, no como son, sino de acuerdo a la idea que tienes de ella. Sin embargo, otras personas pueden tener una idea diferente a la que tu te hayas hecho, por lo tanto tampoco es la única infalible o valedera. Esto vale no solo con respecto a las personas, sino que involucra a todas tus ideas.
Tus creencias:

Actúas como un fanático cerrado a todo lo que pueda poner en tela de juicio tus creencias. ¿Te asusta el fanatismo en otro?, pues eso es lo que nos hacen ser nuestras falsas creencias. Observa las consecuencias de los fanatismos extremos, ellos se basan en creencias tan arraigadas que no permiten la entrada de otras opiniones diferentes.
Tus miedos:
Si supieras que van a matarte, no podrías dejar de pensar en eso. Esto hacen tus miedos, fijan tu mente solamente en ellos. Y si tienes tu mente fija en ellos, no vives tu vida, no puedes ser feliz, nada habrá que pueda alegrarte, verás todo desde el lado mas oscuro. Esta no solo es la peor de las ataduras, sino que es la puerta por donde entra todo lo negativo.
La energía sigue al pensamiento, si tu pensamiento es un constante negativo, como podrían manifestarse en tu vida cosas bellas. Si tu mente se revuelca en un laberinto de terror, es eso lo que lamentablemente atraes para ti; luego ella se encarga de hacerte ver que aquello malo que temías, ha sucedido. Lo que no te dice es que ella lo ha creado con sus pensamientos.
El miedo hace la combinación perfecta para llevar a la manifestación lo que temes; ya que combina pensamiento, sentimiento y palabra. Cierra esta puerta oscura y abre la del Amor con todo tu corazón, ya que el Amor es lo contrario al temor, llénate de Amor y poco a poco tus temores irán perdiendo fuerza.
Tus apegos:
Como un avaro cuidando su dinero, fingirás no ver mas que lo que pone en peligro tus apegos. Recuerda que son el motivo del sufrimiento. Si le preguntamos a alguien si le gusta sufrir, con seguridad contestará que no. Y si ya sabemos cual es el motivo del sufrimiento tratemos de no darle poder a nada externo a nosotros.
Tus hábitos:
Tienes costumbres, formas que de tanto hacerlas son habituales y lógicas para ti. Es tu parte-robot, que sirve para realizar actos mecánicos, pero no, para enjuiciar a la vida.
Como ves:
El mundo con el que te relacionas y al que amas, es un mundo creado por tu propia mente y tiene muy poco que ver con el mundo real, ¿ porqué no crear con tu propia mente tu mundo de LUZ ? La clave es comprender y tomar conciencia.

Entonces todo lo que te esclaviza se va a ir desmoronando, va a ir perdiendo poder en ti y tu propia creatividad va a ir reemplazando al robot mecánico, rígido y falto de vida que eras. Ya no vas a admirar a una flor porque la sabes bonita, sino vas a poder penetrar la esencia de todas las flores. Y no vas a ver el mar, como un pescador de forma mecánica, sino como la belleza y grandeza que le ofrece a tu vista.
“Solo en la medida en que seas capaz de ver a alguien tal como realmente es, aquí y ahora, no tal como es en tu memoria, en tu deseo y en tu imaginación. Sólo así podrás realmente amarla.”

Tu mente, tu cultura, tus creencias... La felicidad y la desdicha dependen de cómo afrontemos los acontecimientos, no de la naturaleza de los acontecimientos en sí (Anthony de Mello) .
Re-descubrirte a ti mismo, es simplemente re-descubrir la Vida en plenitud que puedes alcanzar, si te propones eliminar las rejas que tu mismo te pusiste.
"La Nueva Era requiere nuevos hombres. Y el Nuevo Hombre surge del reencuentro consigo mismo. Surge al rellenar el abismo que os separa de la Realidad. Surge por la fuerza apelativa del Amor. Surge por el esfuerzo reintegrativo en un Todo Mayor".
"La energía sigue al pensamiento. Por eso los que creen en cosas equivocadas, igual que los que creen solamente en lo que es limitado a sus vidas, reivindican para si mismos la prisión espiritual..."



domingo, 14 de abril de 2013

La visión dionisíaca del mundo.

"¿En qué sentido fue posible hacer de Apolo el dios del arte? Sólo en cuanto es el dios de las representaciones oníricas. Él es el Resplandeciente de modo total: en su raíz más honda es el dios del Sol y de la luz, que se revela en el resplandor. La belleza es su elemento: eterna juventud le acompaña. Pero también la bella apariencia del mundo onírico es su reino: la verdad superior, la perfección propia de esos estados, que contrasta con la sólo fragmentariamente inteligible realidad diurna, elévalo a la categoría de dios vaticinador, pero también ciertamente de dios artístico. El dios de la bella apariencia tiene que ser al mismo tiempo el dios del conocimiento verdadero.
Pero aquella delicada frontera que a la imagen onírica no le es lícito sobrepasar para no producir un efecto patológico, pues entonces la apariencia no solo engaña, sino que embauca, no es lícito que falte tampoco en la esencia de Apolo: aquella mesurada limitación, aquel estar libre de las emociones más salvajes, aquella sabiduría y sosiego del dios-escultor. Su ojo tiene que poseer un sosiego solar: aun cuando esté encolerizado y mire con malhumor, se halla bañado en la solemnidad de la bella apariencia."

"El arte dionisíaco, en cambio, descansa en el juego con la embriaguez, con el éxtasis. Dos poderes sobre todo son los que al ingenuo hombre natural lo elevan hasta el olvido de sí que es propio de la embriaguez, el instinto primaveral y la bebida narcótica. Sus efectos están simbolizados en la figura de Dionisio. En ambos estados el principium individuationis queda roto, lo subjetivo desaparece totalmente ante la eruptiva violencia de lo general-humano, más aún, de lo universal-natural. 
Las fiestas de Dionisio no sólo establecen un pacto entre los hombres, también reconcilian al ser humano con la naturaleza. De manera espontánea ofrece la tierra sus dones, pacíficamente se acercan los animales más salvajes: panteras y tigres arrastran el carro adornado con flores, de Dionisio. Todas las delimitaciones de casta que la necesidad y la arbitrariedad han establecido entre los seres humanos desaparecen: el esclavo es hombre libre, el noble y el de humilde cuna se unen para formar los mismos coros báquicos. En muchedumbres cada vez mayores va rodando de un lugar a otro el evangelio de la armonía de los mundos: cantando y bailando manifiéstase el ser humano como miembro de una comunidad superior, más ideal: ha desaprendido a andar y a hablar. Más aún: se siente mágicamente transformado, y en realidad se ha convertido en otra cosa. Al igual que los animales hablan y la tierra da leche y miel, también en él resuena algo sobrenatural. Se siente dios: todo lo que vivía sólo en su imaginación, ahora eso él lo percibe en sí. ¿Qué son ahora para él las imágenes y las estatuas? El ser humano no es ya un artista, se ha convertido en una obra de arte, camina tan estático y erguido como en sueños veía caminar a los dioses. La potencia artística de la naturaleza, no ya la de un ser humano individual, es la que aquí se revela: un barro más noble, un mármol más precioso son aquí amasados y tallados: el ser humano. Este ser humano configurado por el artista Dionisio mantiene con la naturaleza la misma relación que la estatua con mantiene con el artista apolíneo."


F. Nietzsche  "La visión dionisíaca del mundo"

miércoles, 13 de marzo de 2013

El Hombre: Animal Enfermo.

"El hombre está más enfermo, más inseguro, más alterable, más indeterminado que ningún otro animal, no hay duda de ello, él es el animal enfermo: ¿de dónde procede esto? Es verdad que también ha osado, ha innovado, desafiado, afrontado el destino más que todos los animales juntos: él, el gran experimentador consigo mismo, el insatisfecho, insaciado, el que disputa el dominio último a animales, naturaleza y dioses, él, el siempre invicto todavía, el eternamente futuro, el que no encuentra ya reposo alguno ante su propia fuerza acosante, de modo que su futuro le roe implacablemente, como un aguijón en la carne de todo presente: ¿cómo este valiente y rico animal no iba a ser también el más expuesto al peligro, el más duradero y hondamente enfermo entre todos los animales enfermos? (...) El no que el hombre dice a la vida saca a la luz, como por arte de magia, una muchedumbre de síes más delicados; más aún, cuando se produce una herida a sí mismo, este maestro de la destrucción, de la autodestrucción, a continuación es la herida misma la que le constriñe a vivir..."

F. Nietzsche "La Genealogía de la Moral"

martes, 12 de marzo de 2013

¿QUÉ ES LA VERDAD?

"¿Qué es la verdad? Un ejército móvil de metáforas, metonimias, antropomorfismos, en una palabra, una suma de relaciones humanas que han sido realzadas, extrapoladas, adornadas poética y retóricamente y que, después de un prolongado uso, a un pueblo le parecen fijas, canónicas, obligatorias..."


F. Nietzsche  "Sobre  verdad y mentira en sentido extrapolar" 1873

lunes, 14 de enero de 2013

La Mujer Gaiática.

"La mujer gaiática vive en el interior de cada mujer. Es la mujer primal, la hembra instintiva primordial de la que nos avergonzamos porque nos han enseñado reprimirla y a rechazarla. Yace dormida y ha sido olvidada, pero no ha muerto y renace con fuerza cuando regresamos a ella para ofrecerle aceptación, nutrición y espacio en nuestra vida.
La mujer gaiática toma la Tierra como maestra y reconoce y honra en su cuerpo los ciclos y la naturaleza sinérgica de Gaia, nuestro planeta azul.

No está domesticada y es una en sí misma, libre e independiente como la Madre Tierra que solo obedece a los mandatos de la vida natural. Tiene claras sus lealtades y conoce y defiende su territorio. Se respeta a sí misma y es fiel a su gente e implacable en la defensa de sus hijas e hijos.
La mujer gaiática ha hecho las paces con su madre y con su padre y camina bajo la guía de sus ancestros. Conoce las tradiciones matrísticas ancestrales y trabaja para que estas enseñanzas no desaparezcan y puedan sanar los estragos de la devastación patriarcal.

No intenta caer bien a todo el mundo sino sólo ser impecable con los mandatos de su corazón. Ama su cuerpo y no se flagela, porque honra su carne a la Madre Tierra. Ha pacificado sus relaciones con los hombres y puede compartir con ellos su camino con alegría. Disfruta libremente de su sensualidad en todas las épocas de su vida y vive con curiosidad el paso del tiempo como una gozosa oportunidad de nuevos aprendizajes.

La mujer gaiática es mujer de manada. Sabe que estos son tiempo de cultivo de la sororidad circular para lograr que la fuerza de la sanación individual se haga fermento que active otras levaduras. Tiene un profundo compromiso con la Madre Tierra y la honra para sanarla y sanarse a sí misma.

La mujer gaiática es una guerrera pacífica de Gran Madre y nada puede detenerla en la defensa de los seres sintientes y de nuestro hogar, la Tierra. Está comprometida con la sanación del femenino planetario y promueve la cultura de Paz, el trabajo circular, la toma de decisiones por consenso, la consciencia ecosófica. Ha ido más allá de sus heridas personales, y escuchando la llamada de la Madre Tierra, se ha puesto en pie de paz por las próximas 7 generaciones".


Texto de: Arboleda de Gaia



lunes, 7 de enero de 2013

Cosmos, Muerte y Orgasmo.

(...) "Cuando salgo, un diluvio empieza a caer sobre la ciudad. No he traído paraguas porque el tiempo ha sido bueno todo el día, y justo al salir es cuando me tengo que transformar en un pequeño  Noé sin barco. Todo el mundo en la calle se pone a correr como locos, saltando los charcos de agua y barro que se han acumulado en la acera. Yo decido andar, no sirve de nada correr, sin paraguas y visto el grosor de las gotas, me voy a mojar igual. Además me gusta la sensación de pelo mojado cuando hace calor, y ese olor a tierra mojada. Esta lluvia me recuerda a mis fines de semana en el campo con mis abuelos, cuando era pequeña. Estoy completamente mojada al abrir la cerradura de mi puerta. Un baño caliente, con sales, se impone. En el pasillo me quito toda la ropa -hasta el sostén está goteando-, luego me voy desnuda al salón para poner un CD de Lorena McKennit, "The visit", me sirvo una copa de vino tinto y pongo varias velas perfumadas en el baño. Mientras suena un poema de Shakespeare, cantado con acompañamiento de arpa, me voy sumergiendo en un baño de una hora, el cual me dejará las extremidades completamente arrugadas. ¡Qué maravilla! Me gustaría morirme así. Confieso que he imaginado varias veces cómo sería. Creo que se parece a un largo sueño hacia un viaje interno de nuestra alma. El dolor es sin duda lo que debe asustar a la gente. Pero la muerte no puede ser dolor, si el dolor es físico y la muerte, el estado definitivo en el que perdemos nuestra envoltura. Tengo mi propia teoría de lo que debe pasar cuando una muere. Somos pura energía, y al morir, todos nuestros átomos se irán mezclando con el resto del Universo. Nuestra energía propia acabará mezclándose con la energía del Universo. Ni Paraíso, ni Infierno. Somos una unidad del Cosmos, o sencillamente el Cosmos entero. Así me siento yo cuando hago el amor. Siento una mezcla de energía con la otra persona, que me hace viajar y fundirme con el Cosmos. La energía de mi orgasmo es una pequeña parte de mí misma que se va y acaba mezclándose con el Universo, y cuando acabo rendida, vuelvo a mi estado humano. Es un viaje sideral de mis células que se quedan dispersas para siempre, prisioneras de un tumulto energético, el cual no sé gestionar y que me llama permanentemente. Por eso queremos repetir esta experiencia. Para comprenderla mejor. Sin embargo, yo nunca consigo comprender nada. Es una pequeña muerte que intento domesticar cada vez. Además, es la expresión que nosotros, los franceses, utilizamos para denominar poéticamente al orgasmo: ' la petit mort'. Cada acto amoroso es una manera de acercarme a este estado de éxtasis. Pero no lo puedo nunca atrapar y estoy condenada a repetirlo una y otra vez para discernirlo mejor. En otros términos, es una montaña, con un gran abismo, al cual no caigo nunca, un pie en la tierra, otro en el vacío. Y mi cuerpo se balancea entre la humanidad y lo divino como un autómata. (...)"

Valérie Tasso- "Diario de una ninfómana"


martes, 4 de diciembre de 2012

PIEDAD

"La piedad, el principio de toda moralidad, también toma a los animales bajo su protección, mientras que en los otros sistemas de moralidad europea, se tiene para con ellos poca responsabilidad y miramientos.
La pretendida falta de derechos de los animales, el prejuicio de que nuestra conducta para con ellos no tiene importancia moral, de que no hay, según se dice, deberes para con los animales, es precisamente una grosería que supone una barbarie accidental cuya fuente se encuentra en el judaísmo.
Es preciso recordar a esos que desprecian a los animales, a esos accidentales judaizados, que lo mismo que ellos fueron amamantados por su madre, el perro lo fue también por la suya.
Tan estrechamente unida a la bondad de carácter se halla la piedad para con los animales, que se puede afirmar, con confianza, que el que es cruel con los animales no puede ser un hombre bueno".



*

"Una ilimitada piedad por todos los seres vivos es la prueba más firme y segura de la conducta moral. Y esto no exige casuística ninguna. Puede tenerse la certeza de que quien es piadoso no pisoteará los derechos de nadie, no hará daño a nadie; por el contrario, indulgente será para todos, a todos perdonará, socorrerá a todos en la medida de sus fuerzas, y todas sus acciones tendrán marcado el sello de la justicia y del amor de los hombres. Dígase: 'ese hombre es virtuoso, pero no conoce la piedad'. o : 'es hombre injusto y malo pero muy compasivo', y se constatará de inmediato  la contradicción.
Todo el mundo no tiene los mismos gustos, pero no conozco más bella súplica que aquella con que terminan las viejas piezas de teatro indio (como las piezas inglesas terminaban antes con las palabras 'por el rey'), cuyo sentido es el siguiente: '¡Que todos los seres vivos puedan vivir libres de los dolores!'"


"Los Dolores del Mundo" de Schopenhauer


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Hacia Rutas Salvajes.

"Lo único que nos brinda el mar son golpes duros,
y a veces, la posibilidad de sentirnos fuertes.
Bueno...no sé gran cosa del mar. Pero sí sé que aquí es así.
Y también sé lo importante que es en la vida no necesariamente ser fuerte, sino sentirse fuerte.
Medir tu capacidad al menos una vez.
Hallarte al menos una vez en el estado más primitivo del ser humano.
Enfrentarte solo a la piedra ciega y sorda. Sin nada que te ayude,  salvo las manos y la cabeza".


Alexander Supertramp


viernes, 29 de junio de 2012

130. -Una decisión peligrosa.



La decisión cristiana de considerar que el mundo es feo y malo ha hecho al mundo feo y malo.


F. Nietzsche "La Gaya Ciencia"







173. -Ser profundo y parecerlo.



Quien se sabe profundo, se esfuerza en ser claro, quien quiere parecer profundo a los ojos de la multitud, se esfuerza en ser oscuro. Pues la multitud tiene por profundo todo aquello cuyo fondo no logra ver, ¡tiene tanto miedo a ahogarse!


F. Nietzsche, "La Gaya Ciencia"  

viernes, 22 de junio de 2012

107.-Nuestro agradecimiento último al arte.


Si no hubiésemos admitido las artes e inventado esa especie de culto a lo no verdadero no podríamos soportar la capacidad que nos proporciona ahora la ciencia de entender el espíritu universal de la no verdad y la mentira. La probidad tendría como consecuencia el asco y el suicidio, pero ocurre que nuestra probidad dispone de un poderoso recurso para evitar esa consecuencia: el arte como aceptación de la apariencia. No siempre impedimos que nuestra mirada redondee y complete lo que imaginamos, y entonces no es ya la eterna imperfección lo que llevamos por encima del río del devenir, sino que creemos llevar a una diosa y nos mostramos orgullosos e infantiles rindiéndole este servicio. Como fenómeno estético la existencia resulta siempre soportable, y en virtud del arte nos han sido dado los ojos, las manos y sobre todo la buena conciencia para poder transformarnos en semejante fenómeno. Es necesario que de cuando en cuando descansemos de nosotros mismos en favor del arte, que nos permite considerarnos a distancia y, desde arriba, reírnos de nosotros mismos o llorar sobre nosotros; es preciso descubrir al héroe y no menos al bufón que se ocultan en nuestra pasión por el conocimiento, ¡gozar de cuando en cuando de nuestra locura para seguir gozando de nuestra sabiduría! y como en el fondo somos precisamente espíritus graves y tenemos más gravedad del peso que la de los hombres, nada podría hacernos tanto bien como el gorro de loco, lo necesitamos como un remedio contra nosotros mismos, necesitamos un arte petulante, flotante, bailarín, burlón, infantil y sereno, para no perder nada de esa libertad por encima de las cosas que espera de nosotros nuestro ideal. Sería para nosotros una recaída caer en la moral, pues a causa de de nuestra irascible probidad y teniendo que satisfacer excesivas exigencias, acabaríamos convirtiéndonos en monstruos y espantajos virtuosos. Debemos ser capaces también de mantenernos por encima de la moral, y no sólo de mantenernos con la tensión ansiosa de quien teme constantemente resbalarse caer, ¡sino también de volar y jugar por encima de ella! ¿Cómo privarnos, entonces, del arte?, ¿cómo privarnos de lo loco? ¡Si todavía os avergonzáis de vosotros mismos, no sois de los nuestros!




F. Nietzsche. "La Gaya Ciencia"