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jueves, 19 de septiembre de 2013

"Si me hiciera cosquillas el roce de los amantes
que no borra ni las patas de gallo ni la risa sin dientes
sobre magras quijadas en la vejez enferma,
el tiempo y las ladillas y el burdel de amoríos
me dejaría frío como manteca para moscas,
las espumas del mar bien podrían ahogarme
cuando rompen y mueren al pie de los amantes".

Dylan Thomas

jueves, 15 de agosto de 2013

TODOS LOS HUMANOS SUFREN LA MISMA ENFERMEDAD.

"Quiero que te imagines que vives en un planeta donde todas las personas padecen una enfermedad en la piel. Durante dos mil o tres mil años, la gente de este planeta ha sufrido la misma enfermedad: todo su cuerpo está cubierto de heridas infectadas, que cuando se tocan, duelen de verdad. Evidentemente, la gente cree que esta es la fisiología normal de la piel. Incluso los libros de medicina describen dicha enfermedad como el estado normal. Al nacer la piel está sana, pero a los tres o cuatro años de edad, empiezan a aparecer las primeras heridas y en la adolescencia, cubren todo el cuerpo.
¿Puedes imaginarte cómo se tratan estas personas? Para relacionarse entre sí tienen que proteger sus heridas. Casi nunca se tocan la piel las unas a las otras porque resulta demasiado doloroso, y si, por accidente, le tocas la piel a alguien, el dolor es tan intenso que de inmediato se enfada contigo y te toca a ti la tuya, solo para desquitarse. Aun así, el instinto del amor es tan fuerte que en ese planeta se paga un precio elevado para tener relaciones con otras personas.

Bueno, imagínate que un día ocurre un milagro. Te despiertas y tu piel está completamente curada. Ya no tienes ninguna herida y no te duele cuando te tocan. Al tocar una piel sana se siente algo maravilloso porque la piel está hecha para la percepción. ¿Puedes imaginarte a ti mismo con una piel sana en un mundo en el que todas las personas tienen una enfermedad en la piel? No puedes tocar a los demás porque les duele y nadie te toca a ti porque piensa que te dolerá.

Si eres capaz de imaginarte esto, podrás comprender que si alguien de otro planeta viniera a visitarnos tendría una experiencia similar con los seres humanos. Pero no es nuestra piel la que está llena de heridas. Lo que el visitante descubriría es que la mente humana padece una enfermedad que se llama miedo. Al igual que la piel infectada de los habitantes de ese planeta imaginario, nuestro cuerpo emocional está lleno de heridas, de heridas infectadas por el veneno emocional. La enfermedad del miedo se manifiesta a través del enfado, del odio, de la tristeza, de la envidia y de la hipocresía, y el resultado de esta enfermedad son todas las emociones que provocan el sufrimiento del ser humano".


lunes, 7 de enero de 2013

Cosmos, Muerte y Orgasmo.

(...) "Cuando salgo, un diluvio empieza a caer sobre la ciudad. No he traído paraguas porque el tiempo ha sido bueno todo el día, y justo al salir es cuando me tengo que transformar en un pequeño  Noé sin barco. Todo el mundo en la calle se pone a correr como locos, saltando los charcos de agua y barro que se han acumulado en la acera. Yo decido andar, no sirve de nada correr, sin paraguas y visto el grosor de las gotas, me voy a mojar igual. Además me gusta la sensación de pelo mojado cuando hace calor, y ese olor a tierra mojada. Esta lluvia me recuerda a mis fines de semana en el campo con mis abuelos, cuando era pequeña. Estoy completamente mojada al abrir la cerradura de mi puerta. Un baño caliente, con sales, se impone. En el pasillo me quito toda la ropa -hasta el sostén está goteando-, luego me voy desnuda al salón para poner un CD de Lorena McKennit, "The visit", me sirvo una copa de vino tinto y pongo varias velas perfumadas en el baño. Mientras suena un poema de Shakespeare, cantado con acompañamiento de arpa, me voy sumergiendo en un baño de una hora, el cual me dejará las extremidades completamente arrugadas. ¡Qué maravilla! Me gustaría morirme así. Confieso que he imaginado varias veces cómo sería. Creo que se parece a un largo sueño hacia un viaje interno de nuestra alma. El dolor es sin duda lo que debe asustar a la gente. Pero la muerte no puede ser dolor, si el dolor es físico y la muerte, el estado definitivo en el que perdemos nuestra envoltura. Tengo mi propia teoría de lo que debe pasar cuando una muere. Somos pura energía, y al morir, todos nuestros átomos se irán mezclando con el resto del Universo. Nuestra energía propia acabará mezclándose con la energía del Universo. Ni Paraíso, ni Infierno. Somos una unidad del Cosmos, o sencillamente el Cosmos entero. Así me siento yo cuando hago el amor. Siento una mezcla de energía con la otra persona, que me hace viajar y fundirme con el Cosmos. La energía de mi orgasmo es una pequeña parte de mí misma que se va y acaba mezclándose con el Universo, y cuando acabo rendida, vuelvo a mi estado humano. Es un viaje sideral de mis células que se quedan dispersas para siempre, prisioneras de un tumulto energético, el cual no sé gestionar y que me llama permanentemente. Por eso queremos repetir esta experiencia. Para comprenderla mejor. Sin embargo, yo nunca consigo comprender nada. Es una pequeña muerte que intento domesticar cada vez. Además, es la expresión que nosotros, los franceses, utilizamos para denominar poéticamente al orgasmo: ' la petit mort'. Cada acto amoroso es una manera de acercarme a este estado de éxtasis. Pero no lo puedo nunca atrapar y estoy condenada a repetirlo una y otra vez para discernirlo mejor. En otros términos, es una montaña, con un gran abismo, al cual no caigo nunca, un pie en la tierra, otro en el vacío. Y mi cuerpo se balancea entre la humanidad y lo divino como un autómata. (...)"

Valérie Tasso- "Diario de una ninfómana"


viernes, 4 de enero de 2013

✪ Mujer de Sol ✪


Soy la bruja que baja por las cuevas
en medio del silencio de la herida,
cuando el eclipse frío me conmueve
y me lleva por túneles de sangre.

Renazco como virgen de la luz
y beso el océano de ámbar,
la fuerza primigenia
que me desliza a mundos de visiones.

Soy la madre que cuida la galaxia,
y en mundos paralelos reconstruyo
el instinto sagrado, prehistórico,
que adora en sus rituales a las Venus
dedicadas al reino de lo fértil.

Soy la hechicera abierta a la liturgia
de los búhos que viven en las ramas
y experimentan siempre en su plumaje
el secreto del cáliz de la Luna.

Soy la mujer de So, Urano y sombra
que persigue en su piel al Universo,
para soñar despierta con el cambio.

Poema de Ana Muela Sopeña.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Tashkana.

Dicen que desde muy niña se mezclaba con los hombres de la tribu.
Dicen que era trigueña, preciosamente contorneada como si algún artesano de cuerpos la hubiese tallado por milenios y milenios. Sus ojos negros cobijaban la figura de profundas lunas; sus cabellos eran potros al viento; sus senos ardores de fuego; su vientre profunda laguna; sus manos sutil aire fresco .
Dicen que salió una mañana a galopar con su fiel azabache. Treparon aquella ladera que nadie jamás había osado. El frío era intenso y la nieve profunda. Ellos no temían a nada. Sabían que estando así, juntos, era imposible que algo "oscuro" ocurriera.
Dicen que todos dirigieron sus miradas hacia arriba. Se podía ver los rayos del Sol caer perpendiculares sobre sus siluetas. El cielo estaba diáfano tanto o más que el agua del arroyo en donde toda la tribu bebía agua fresca, bañaban sus cuerpos y depuraban sus almas con rituales en noches de Luna llena.
Dicen que al cabo de tres días ya no podían divisarlos; que al pasar una semana y ver que no había regreso, los dieron por muertos.
Dicen que en la noche más oscura y silenciosa, su figura iluminó el firmamento.
Se escucharon aullidos desde millares de estrellas.
Sus heridas fueron tomadas como ejemplo de guerrera.
Nadie supo...nadie sabe...sólo Ella.



Paradoja que la hace Libre.

Se esconde.
Se cuida.

Paradoja que la hace libre
La puerta al abismo
La potencia que da vuelco a la armonía.

Se bucea, a veces
Se cubre de calor interno
Resguardándose de la aspereza
Del hospedaje incierto de otros.

Elige sonidos de cuencos
Se cobija en lienzos
Trazos de colores
Renglones sin traducción
Relojes sin tiempo viejo.

Se cuida y camina
...aunque sangren los motivos
Es la voz en el espejo, hondo
Y se acerca
Y se inclina ante sí misma.

martes, 2 de octubre de 2012

SOBRE GUARDAR SILENCIO Y HABLAR.

"Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para nosotros es más poderoso que las palabras.
Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio, y ellos nos transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha, y luego actúa, nos decían. Ésa es la manera de vivir.
Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías.
Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qué quiere. Siempre observamos primero, con corazón y mente quietos, y entonces aprenderás. Cuando    hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar.
Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los niños que hablan más en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre están teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o cien veces. Y le llaman "resolver un problema". Cuando están en una habitación y hay silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. Así que hablan impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.
A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase. Siempre interrumpen. Para los indios ésto es muy irrespetuoso e incluso muy estúpido.
Si tú comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escucharé. Quizás deje de escucharte sino me gusta lo que estás diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando termines, tomaré mi decisión sobre lo que dijiste, pero no te diré si no estoy de acuerdo, a menos que sea importante. De lo contrario, simplemente me quedaré callado y me alejaré. Me has dicho lo que necesito saber.
No hay nada más que decir. Pero eso no es suficiente para la mayoría de la gente blanca.
La gente debería pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberían plantarlas, y luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos enseñaron que la tierra siempre nos está hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla.
Existen muchas voces además de las nuestras. Muchas voces".


Extracto del libro: "Ni lobo, ni perro. Por senderos olvidados con un anciano indio".


lunes, 11 de junio de 2012

Una ninfa. Sencillamente.

"Comprendí que la gente tiene la necesidad de poner nombres a las cosas, de simplificarlas con palabras, pensando así, equivocadamente, que las puede comprender. 
Yo, en cambio, me puse a comunicar cada vez menos con las palabras, y más con el cuerpo.
Si queréis ponerme un nombre, ¡adelante! ¡No me importa! Pero sabed que lo que soy en realidad es una ninfa. Una nereida, una dríada. Una ninfa, sencillamente".


Valérie Tasso. "Diario de una ninfómana"



viernes, 8 de junio de 2012

Guerrero de la Luz.


"Todo guerrero de la luz ya tuvo alguna vez miedo de entrar en combate.
Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado.
Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no le pertenecía.
Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia.
Todo guerrero de la luz ya creyó que no era un guerrero de la luz.
Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales.
Todo guerrero de la luz ya dijo sí cuando quería decir no.
Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba.
Por eso es un guerrero de la luz; porque pasó por todo eso y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era".

Paulo Coelho.