lunes, 14 de enero de 2013

La Mujer Gaiática.

"La mujer gaiática vive en el interior de cada mujer. Es la mujer primal, la hembra instintiva primordial de la que nos avergonzamos porque nos han enseñado reprimirla y a rechazarla. Yace dormida y ha sido olvidada, pero no ha muerto y renace con fuerza cuando regresamos a ella para ofrecerle aceptación, nutrición y espacio en nuestra vida.
La mujer gaiática toma la Tierra como maestra y reconoce y honra en su cuerpo los ciclos y la naturaleza sinérgica de Gaia, nuestro planeta azul.

No está domesticada y es una en sí misma, libre e independiente como la Madre Tierra que solo obedece a los mandatos de la vida natural. Tiene claras sus lealtades y conoce y defiende su territorio. Se respeta a sí misma y es fiel a su gente e implacable en la defensa de sus hijas e hijos.
La mujer gaiática ha hecho las paces con su madre y con su padre y camina bajo la guía de sus ancestros. Conoce las tradiciones matrísticas ancestrales y trabaja para que estas enseñanzas no desaparezcan y puedan sanar los estragos de la devastación patriarcal.

No intenta caer bien a todo el mundo sino sólo ser impecable con los mandatos de su corazón. Ama su cuerpo y no se flagela, porque honra su carne a la Madre Tierra. Ha pacificado sus relaciones con los hombres y puede compartir con ellos su camino con alegría. Disfruta libremente de su sensualidad en todas las épocas de su vida y vive con curiosidad el paso del tiempo como una gozosa oportunidad de nuevos aprendizajes.

La mujer gaiática es mujer de manada. Sabe que estos son tiempo de cultivo de la sororidad circular para lograr que la fuerza de la sanación individual se haga fermento que active otras levaduras. Tiene un profundo compromiso con la Madre Tierra y la honra para sanarla y sanarse a sí misma.

La mujer gaiática es una guerrera pacífica de Gran Madre y nada puede detenerla en la defensa de los seres sintientes y de nuestro hogar, la Tierra. Está comprometida con la sanación del femenino planetario y promueve la cultura de Paz, el trabajo circular, la toma de decisiones por consenso, la consciencia ecosófica. Ha ido más allá de sus heridas personales, y escuchando la llamada de la Madre Tierra, se ha puesto en pie de paz por las próximas 7 generaciones".


Texto de: Arboleda de Gaia



viernes, 11 de enero de 2013

✡ Llamaré Bruja ✡

Llamaré Bruja a todas aquellas intuiciones, visiones y pensamientos que son nuestro instinto, nuestro olfato y el famoso sexto sentido que en nombre de la civilización ha quedado reprimido y degradado, pero que no ha muerto ni aun quemándolo en la hoguera.

Llamaré Bruja a ese territorio recuperado de mitos, tecnologías femeninas, internas o externas; a ese espacio de unicidad de todos los mundos, de inclusión en un todo ecológico. Al continuo de de la creación y su interconexión.

La cultura ha querido manipular y forjar a su antojo a las mujeres de estos últimos seis mil años.
Lo ha hecho influyendo en todos los planos de sus cuerpos, sobredimensionando los valores de bondad, sumisión, recato, abnegación y entrega, argumentando que esas sí son cualidades femeninas, como una intoxicación de sus cuerpos físicos con químicos industriales.

Estos valores coinciden con las energías de la ovulación. La cultura ha desacreditado, perseguido, desterrado, castigado a los valores menstruales de fuerza, insumisión, astucia, poder, agresividad. El poder de la bruja es el poder del conocimiento de lo cíclico, de la renovación, de la sabiduría para empezar de nuevo de un modo mejor: la sabiduría de dejar morir lo que tiene que morir para que nazca lo que debe nacer. El poder de la Bruja es el conocimiento de los ciclos naturales del ser, esa es su sabiduría.

Si te sientes diferente desde siempre y no encajas completamente en ningún lado...
Si tienes ilusiones espirituales que no te ha enseñado nadie, si te sientes "llamada" por el Antiguo Arte, en lugar de llamarlo, y te es irresistible...Si el llamado tiñe toda tu vida de una intensa emoción, si el llamado te produce, al mismo tiempo, éxtasis y sensación de falta de mérito...Si te da miedo que piensen que estás loca, o más aún, te da igual que lo piensen, porque tu entorno te desconoce y desacredita... Si el llamado sigue haciéndose oír por múltiples caminos y al desatenderlos te enfermas... Si conoces la enfermedad física o psicológica que los métodos tradicionales no pudieron curar, te has curado metiéndote lo suficiente hondo dentro de ti misma...
Si en sueños tus guías te entrenan e informan...
Si has recibido un nombre "verdadero" en sueños o visiones....Si puedes alterar tu estado de conciencia y el de los demás...Si reconoces tanto a tus guías internos como externos...
Si has experimentado la capacidad de sanar...
Si produces buena suerte...Si puedes reconocer las sincronías...Si puedes leer los símbolos...

Entonces has recibido la verdadera Iniciación.

No lo dudes, ¡ya eres una Bruja!

☽☽✪☾☾ 

lunes, 7 de enero de 2013

Cosmos, Muerte y Orgasmo.

(...) "Cuando salgo, un diluvio empieza a caer sobre la ciudad. No he traído paraguas porque el tiempo ha sido bueno todo el día, y justo al salir es cuando me tengo que transformar en un pequeño  Noé sin barco. Todo el mundo en la calle se pone a correr como locos, saltando los charcos de agua y barro que se han acumulado en la acera. Yo decido andar, no sirve de nada correr, sin paraguas y visto el grosor de las gotas, me voy a mojar igual. Además me gusta la sensación de pelo mojado cuando hace calor, y ese olor a tierra mojada. Esta lluvia me recuerda a mis fines de semana en el campo con mis abuelos, cuando era pequeña. Estoy completamente mojada al abrir la cerradura de mi puerta. Un baño caliente, con sales, se impone. En el pasillo me quito toda la ropa -hasta el sostén está goteando-, luego me voy desnuda al salón para poner un CD de Lorena McKennit, "The visit", me sirvo una copa de vino tinto y pongo varias velas perfumadas en el baño. Mientras suena un poema de Shakespeare, cantado con acompañamiento de arpa, me voy sumergiendo en un baño de una hora, el cual me dejará las extremidades completamente arrugadas. ¡Qué maravilla! Me gustaría morirme así. Confieso que he imaginado varias veces cómo sería. Creo que se parece a un largo sueño hacia un viaje interno de nuestra alma. El dolor es sin duda lo que debe asustar a la gente. Pero la muerte no puede ser dolor, si el dolor es físico y la muerte, el estado definitivo en el que perdemos nuestra envoltura. Tengo mi propia teoría de lo que debe pasar cuando una muere. Somos pura energía, y al morir, todos nuestros átomos se irán mezclando con el resto del Universo. Nuestra energía propia acabará mezclándose con la energía del Universo. Ni Paraíso, ni Infierno. Somos una unidad del Cosmos, o sencillamente el Cosmos entero. Así me siento yo cuando hago el amor. Siento una mezcla de energía con la otra persona, que me hace viajar y fundirme con el Cosmos. La energía de mi orgasmo es una pequeña parte de mí misma que se va y acaba mezclándose con el Universo, y cuando acabo rendida, vuelvo a mi estado humano. Es un viaje sideral de mis células que se quedan dispersas para siempre, prisioneras de un tumulto energético, el cual no sé gestionar y que me llama permanentemente. Por eso queremos repetir esta experiencia. Para comprenderla mejor. Sin embargo, yo nunca consigo comprender nada. Es una pequeña muerte que intento domesticar cada vez. Además, es la expresión que nosotros, los franceses, utilizamos para denominar poéticamente al orgasmo: ' la petit mort'. Cada acto amoroso es una manera de acercarme a este estado de éxtasis. Pero no lo puedo nunca atrapar y estoy condenada a repetirlo una y otra vez para discernirlo mejor. En otros términos, es una montaña, con un gran abismo, al cual no caigo nunca, un pie en la tierra, otro en el vacío. Y mi cuerpo se balancea entre la humanidad y lo divino como un autómata. (...)"

Valérie Tasso- "Diario de una ninfómana"


sábado, 5 de enero de 2013

✡ Oración a la Virgen de los Deseos ✡

"Virgen de los deseos,
virgen de lo prohibido,
virgen de la locura,
virgen que cura toda amargura.

Estamos bajo tu manto,
hermanadas y revueltas,
indias, putas y lesbianas,
blancas, negras y mulatas.
Todas nosotras, cualquiera de nosotras,
todas despojadas de apellidos, sin adjetivos.
Cualquiera cabe en este regazo, cualquier mujer rebelde, perseguida, buscada,
criticada o señalada.
Somos todas bastardas,
somos todas hermanas.
Todas sin padre,
todas hijas de una misma madre.
Virgen milagrosa, fraganciosa y pecaminosa,
tienes para tus pecados un altar distinto
en cada uno de nuestros cuerpos,
un perfume distinto fabricado
con cada uno de nuestros sudores,
un aura distinta con cada uno de nuestros alientos,
un canto distinto, con cada uno de nuestros gemidos.

Virgen protectora de deseos y de luchas,
de la esperanza y de sueños.
Líbranos de racistas, homofóbicos, corruptos,
machistas, colonialistas y explotadores.
Líbranos de obispos y curas hipócritas
que desde sus púlpitos usan la muerte de Jesucristo
para culpabilizar una vez más a las mujeres.
Avísanos cuando vengan. Ocúltanos cuando nos busquen.
Confúndelos cuando nos encuentren.
Sujeta sus manos cuando nos golpeen.
Detén sus movimientos cuando nos violen.

Virgen de los Deseos,
los predicadores te odian;
los curas y los obispos te niegan,
mientras nos condenan a la violencia y a la sumisión.

Virgen de los Deseos
eres sembradora de rebeldía.
Con tu mano santa despiertas
la palabra en las mujeres mudas,
la alegría en las mujeres tristes,
y la rebelión en las mujeres sometidas.
Por eso eres una virgen peligrosa y osada,
por eso eres una virgen expulsada de la mariología,
compuesta de dolorosas, abnegadas y tristes vírgenes.
Virgen que te has cambiado los hábitos
negros, largos y pesados,
por coloridos vestidos,
por prácticos pantalones,
por lindas minis.
Virgen autoliberada de la cruz
de cargar siempre con los muertos,
de cargar siempre con los vivos,
de cargar y cargar y cargar
todas y cualquier cruz.

Virgen de los Deseos,
esclarecedora de todas nuestras dudas.
Delatora de los dioses que quieren imponernos,
de los mandatos con que quieren atarnos,
de los miedos con que quieren sujetarnos.
Virgen que nos enseñas a no tener miedo,
a no callar, a no renunciar.
Virgen que nos enseñas a actuar
y rebelarnos cada día más y más y más.

Virgen que te encarnas
en las que nos enseñan a leer y a escribir.
Virgen que te encarnas
en las que nos enseñan a amar y conocer
nuestro cuerpo.
Virgen que te encarnas
en las cocineras del banquete de la vida,
en las que siembran y cosechan frutas y verduras,
en las que amasan pan y hacen queso.
Virgen que te encarnas en las parteras,
virgen que te encarnas en las aborteras,
virgen que te encarnas
en las que nos enseñan a creer en nosotras mismas
y amar lo que somos.

Virgen de los Deseos,
tú sabes que el cielo está vacío,
que la Iglesia es puro poder,
pura hipocresía y pura dominación.
Tú sabes que su discurso es mentiroso,
y que su caridad es falsa.
Virgen de los Deseos huida de los altares,
huida de las prédicas,
huida de los catecismos,
huida de las confesiones.
Virgen de los Deseos huida para desear
y enseñar el poder de desear.

Virgen de los deseos que eres puro deseo,
pura libertad y pura esperanza;
haz que nunca muera en mí ni en nosotras
el deseo de ser feliz;
haz que no me olvide,
ni ninguna de mis hermanas,
ni viejas,
ni jóvenes,
ni pequeñas,
del deseo de buscar libertad, felicidad y dignidad.

Aquí, abajo, ahora y en la Tierra por siempre. Amén".

Poesía de María Galindo (Mujeres creando, Bolivia)

viernes, 4 de enero de 2013

Me doy permiso

Me doy permiso para alejarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia, de las que me ignoran, me niegan un beso, un abrazo...

No acepto la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan  de mis padres o de mi marido, o mujer.
Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie.
Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.

Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.

Me doy permiso para no ser "el alma de la fiesta", el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.

No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser, es ya valioso.
Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.
Mi presencia es ya suficiente: no he de agotarme haciendo más.

Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en mi trabajo.
No voy a cargar con la responsabilidad que corresponde a otros y que tienen tendencia a desentenderse.
Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.

Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas.

Me doy permiso para dejar que desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron. El mundo no es solo hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada.

Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer.
Voy a explorar sin angustia.

Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente.
No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.
Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser perfecto: una persona sin fisuras, rígidamente irreprochable, es decir, inhumano.

Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren, y asumo mi derecho a ponerle límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable.

No he nacido para ser la víctima de nadie.
Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.

Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.

Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.
Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio. No espero a que vengan esas consideraciones del exterior.

Y no espero encerrado ni recluido en casa,  ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.

Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia.
Empiezo por reconocer mis valores, y el resto vendrá solo. No espero de fuera.

Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas.
Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo.

Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente puedan asimilar con un ritmo tranquilo.
Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy ya es más que suficiente. Y aún sobra.

Me doy permiso para ser inmune a los elogios y alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio.

Prefiero las relaciones menos densas.

Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.

No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir "no".

Elijo lo que me da salud y vitalidad.

Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros.

No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy, si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.

Me permito estar tal como me siente bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo "normal" y lo "anormal" en mis estados emocionales los establezco yo.

Joaquín Argente.

✪ Mujer de Sol ✪


Soy la bruja que baja por las cuevas
en medio del silencio de la herida,
cuando el eclipse frío me conmueve
y me lleva por túneles de sangre.

Renazco como virgen de la luz
y beso el océano de ámbar,
la fuerza primigenia
que me desliza a mundos de visiones.

Soy la madre que cuida la galaxia,
y en mundos paralelos reconstruyo
el instinto sagrado, prehistórico,
que adora en sus rituales a las Venus
dedicadas al reino de lo fértil.

Soy la hechicera abierta a la liturgia
de los búhos que viven en las ramas
y experimentan siempre en su plumaje
el secreto del cáliz de la Luna.

Soy la mujer de So, Urano y sombra
que persigue en su piel al Universo,
para soñar despierta con el cambio.

Poema de Ana Muela Sopeña.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Tashkana.

Dicen que desde muy niña se mezclaba con los hombres de la tribu.
Dicen que era trigueña, preciosamente contorneada como si algún artesano de cuerpos la hubiese tallado por milenios y milenios. Sus ojos negros cobijaban la figura de profundas lunas; sus cabellos eran potros al viento; sus senos ardores de fuego; su vientre profunda laguna; sus manos sutil aire fresco .
Dicen que salió una mañana a galopar con su fiel azabache. Treparon aquella ladera que nadie jamás había osado. El frío era intenso y la nieve profunda. Ellos no temían a nada. Sabían que estando así, juntos, era imposible que algo "oscuro" ocurriera.
Dicen que todos dirigieron sus miradas hacia arriba. Se podía ver los rayos del Sol caer perpendiculares sobre sus siluetas. El cielo estaba diáfano tanto o más que el agua del arroyo en donde toda la tribu bebía agua fresca, bañaban sus cuerpos y depuraban sus almas con rituales en noches de Luna llena.
Dicen que al cabo de tres días ya no podían divisarlos; que al pasar una semana y ver que no había regreso, los dieron por muertos.
Dicen que en la noche más oscura y silenciosa, su figura iluminó el firmamento.
Se escucharon aullidos desde millares de estrellas.
Sus heridas fueron tomadas como ejemplo de guerrera.
Nadie supo...nadie sabe...sólo Ella.